Es una de las preocupaciones más frecuentes al perder peso: qué pasa con la piel. Vamos con expectativas realistas y hábitos que sí ayudan.
La flacidez y las estrías dependen de la elasticidad de la piel, la genética, la edad, la velocidad con la que se pierde o gana peso y factores hormonales. No son un fallo personal ni algo que se pueda controlar del todo.
Ningún hábito natural elimina por completo estrías ya formadas ni sustituye a un tratamiento dermatológico si esa es tu prioridad estética. Lo que sí se puede lograr es una piel más cuidada y una transición de peso más amable con el cuerpo.
Por eso en el Método TONIC evitamos las pérdidas de peso relámpago: además de ser más difíciles de mantener, no le dan tiempo a la piel para acompañar el cambio.