Entender aproximadamente cuánto tarda tu cuerpo en digerir distintos grupos de alimentos ayuda a explicar por qué unas comidas te dejan ligero y otras pesado.
La velocidad de digestión varía mucho según la persona, el estado del sistema digestivo, el estrés, la cantidad ingerida y cómo se combinan los alimentos entre sí. Estas cifras sirven como referencia general, no como norma exacta.
Si notas digestiones pesadas, observar qué combinaciones te sientan peor (por ejemplo, mezclar muchos grupos distintos en una misma comida copiosa) puede darte pistas útiles. Si las molestias son frecuentes o intensas, consulta con un profesional para descartar causas que necesiten atención médica.